El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) formalizó un contrato de aproximadamente 140 millones de dólares para la compra de seis aeronaves Boeing 737, según informó The Washington Post. Esta adquisición marca un cambio estratégico en la logística de inmigración, permitiendo a la agencia operar su propia flota en lugar de depender exclusivamente de aerolíneas chárter privadas para los vuelos de deportación.

La operación se financia mediante una partida presupuestaria de 170.000 millones de dólares aprobada recientemente por el Congreso, destinada a la agenda fronteriza y migratoria de la administración. Tricia McLaughlin, portavoz del DHS, indicó que la medida busca "operar de manera más efectiva" y proyectó un ahorro de 279 millones de dólares para los contribuyentes gracias a la optimización de patrones de vuelo, aunque no se detallaron los cálculos específicos de dicha cifra.

Un proveedor bajo la lupa

El contrato fue adjudicado a Daedalus Aviation, una empresa registrada en Virginia. Según documentos corporativos citados por el medio estadounidense, la compañía está dirigida por William Allen Walters III y Taundria Cappel.

Preguntas frecuentes
  • ¿Qué compró el Departamento de Seguridad Nacional?

    Compró seis aeronaves Boeing 737 mediante un contrato de aproximadamente 140 millones de dólares para operar vuelos de deportación con flota propia.

  • ¿Cómo se financia la compra?

    Se financia con una partida presupuestaria de 170.000 millones de dólares aprobada por el Congreso para la agenda fronteriza y migratoria.

  • ¿Por qué genera controversia el proveedor escogido?

    El contrato fue adjudicado a Daedalus Aviation, cuyos directivos tienen vínculos con Salus Worldwide Solutions, empresa con un contrato cercano a 1.000 millones que está siendo demandado, lo que ha provocado escrutinio sobre los procesos de contratación.

  • ¿Qué críticas hay sobre operar una flota propia?

    Expertos como John Sandweg señalan que contratar a compañías que ya gestionan flotas puede ser más eficiente y rentable que asumir los costos y la gestión directa de aeronaves y tripulaciones.

  • ¿Qué objetivo de deportaciones persigue la administración?

    La administración se propuso alcanzar un millón de deportaciones al finalizar el primer año de gestión.

La elección del proveedor genera atención en el sector debido a los vínculos de sus ejecutivos con Salus Worldwide Solutions, otra firma que obtuvo un contrato de casi 1.000 millones de dólares para apoyar programas de "autodeportación". Este último acuerdo es objeto de una demanda actual que lo califica de "ilegal y apresurado", lo que añade una capa de complejidad al escrutinio sobre los procesos de contratación del DHS.

Hasta la fecha, ICE Air Operations (la división aérea del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) gestionaba la logística de repatriación mediante acuerdos con compañías de vuelos chárter. Este modelo otorgaba flexibilidad para escalar la capacidad según la demanda sin asumir los costos fijos de mantenimiento y tripulación propios de una aerolínea.

Escepticismo operativo

La transición hacia un modelo de propiedad directa plantea desafíos técnicos. John Sandweg, exdirector interino de ICE, cuestionó la eficiencia de la medida: "Es mucho más fácil emitir un contrato a una compañía que ya gestiona una flota de aviones", señaló. Sandweg advirtió que el status quo de arrendamiento suele ser más rentable que asumir la gestión directa de activos aeronáuticos y tripulaciones.

El objetivo declarado por la administración es alcanzar un millón de deportaciones al finalizar el primer año de gestión. Según datos del DHS, actualmente hay cerca de 66.000 inmigrantes en centros de detención. La flota propia permitiría, en teoría, agilizar no solo las expulsiones internacionales, sino también el traslado de detenidos entre instalaciones dentro de Estados Unidos.

Previamente, se había explorado la posibilidad de adquirir aeronaves a Spirit Airlines, pero la transacción no prosperó debido a que los aviones en cuestión no eran propiedad directa de la aerolínea.